Todo sobre el colecho, la lactancia y el apego ¿Bueno o malo?

Nada más tierno que encontrar el calorcito y el tierno olor de nuestro pequeño en la mitad de la noche, o despertar y ver su rostro plácidamente dormido. Pero ¿cuán bueno es que esto se repita todas las noches? ¿Hasta cuándo es saludable, para el niño y para la pareja, mantener esta costumbre?

En principio, el que el niño duerma con sus padres (o con uno de ellos) de forma permanente, no es nada perjudicial en sí mismo. En psicología, a  esta práctica se le denomina “colecho”, y en muchas culturas es normal. De hecho, el mundo occidental está adoptando esta costumbre cada vez más.

Sin embargo, colecho no es la situación que se genera cuando los niños se pasan a la cama de los padres buscando protección y disminución del miedo durante la noche, sino la práctica de dejar al niño dormirse en la cama parental como continuación del protocolo natural de cariño.

Como en todo, existen opiniones a favor y en contra:

Los que dicen SÍ argumentan que el colecho:

-Afianza el vínculo madre-hijo que se inicia con la lactancia.

-Brinda seguridad al niño, pues se trata de un proceso de comunicación integral basado en miradas, contacto piel a piel, palabras y sonidos, aromas, sensaciones de calor, etc.

-Fortalece la capacidad afectiva del niño, ya que sus necesidades primarias están siendo satisfechas oportunamente por su madre o quien lo cuida, generándose oxitoxina. Este neurotransmisor queda correlacionado y grabado en el pequeño, ayudándolo en su conducta social posterior y para contribuiyendo a la disminución de ansiedad y estrés en el futuro.

Los que dicen NO afirman que el colecho:

-Afecta la relación de pareja pues disminuye la intimidad.

-Promueve dependencia emocional en el niño, disminuyendo el desarrollo de su autonomía en la vida adulta.

Como psicóloga, recomiendo lo siguiente:

-Si se desea practicar el colecho, este debe ser visto no como una tendencia o algo temporal (como de pronto volverse vegano o probar una nueva forma de vestirse) sino como todo un estilo de vida  que va a impactar en la pareja y en el futuro desarrollo del niño. 

-Por otro lado, la pareja debe estar de acuerdo en esta práctica ya que implicará “sacrificios” en relación a la intimidad.

- Finalmente, debe definirse un tiempo de caducidad de esta práctica, ya que por razones obvias no puede durar indefinidamente.

¿Y tú, qué opinas? ¿Estás a favor o en contra del colecho? ¿Conoces a alguien que lo este practicando? ¿A alguien que esté absolutamente en contra? Tu comentario es muy valioso, compártelo con nosotros y las miles de mamás que nos leen! 

Cualquier consulta no dudes en escribirnos a nuestra comunidad de expertas.


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